En un despacho conviven honorarios propios y dinero que mueves por cuenta del cliente. Esta guía es orientativa: el tratamiento fiscal de suplidos y provisiones es delicado y debe confirmarse con tu gestor.
Honorarios
Son tus servicios profesionales. Suelen llevar IVA y, si facturas a empresas o profesionales, retención de IRPF.
Suplidos
Son gastos que pagas por cuenta del cliente (tasas, procuradores, notaría, etc.) y que luego le repercutes. Su tratamiento depende de que se cumplan ciertos requisitos; verifícalos con tu gestor.
Provisiones de fondos
Son cantidades que el cliente te entrega a cuenta. Conviene registrar el importe, la fecha y para qué es, y distinguir qué parte corresponde a honorarios y qué parte a gastos.
Cómo ordenarlo
- Una columna o tipo de operación distinto para honorarios y suplidos.
- Guarda los justificantes de cada gasto pagado por cuenta del cliente.
- Cierra cada expediente con un resumen: provisiones recibidas, suplidos pagados y honorarios.
El kit para abogados permite elegir el tipo de operación y editar el IVA aplicable.
Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento fiscal ni legal.