Que una actividad esté exenta de IVA no significa que no haya que facturar bien. Esta guía resume los elementos habituales. Es orientativa: confirma con tu gestor o con la Agencia Tributaria los requisitos exactos de tu caso.
Datos que suelen exigirse
- Número de factura (y serie, si usas varias) correlativo.
- Fecha de emisión.
- Tus datos: nombre y apellidos o razón social, NIF y domicilio.
- Datos del cliente cuando la factura no es simplificada.
- Descripción de los servicios prestados y su importe.
- Fecha de la operación, si es distinta a la de emisión.
La mención de la exención
Cuando la operación está exenta de IVA, la factura debe indicarlo, normalmente mencionando que la operación está exenta y la norma aplicable (por ejemplo, el artículo de la Ley del IVA que recoge la exención sanitaria). Pregunta a tu gestor cuál es la redacción más adecuada para tu actividad.
Retención de IRPF
Si facturas a empresas o profesionales, indica el porcentaje y el importe de la retención y el total a pagar.
Datos de pacientes
No incluyas diagnósticos ni información clínica en la factura. Aplica siempre la protección de datos.
Importante: una hoja de cálculo sirve para organizar tus cifras, pero no es un programa de facturación homologado. Consulta qué sistema necesitas con tu gestor. Si quieres llevar el control de tus facturas, mira los kits en Excel.
Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento fiscal ni legal.