Una clínica podológica tiene gastos muy concretos: fresas y cuchillas, esterilización, aparatología, trabajos de laboratorio. Esta guía te ayuda a ordenarlos. Es orientativa; confirma tu caso con tu gestor.
El punto de partida: la actividad sanitaria y el IVA
La asistencia podológica a personas físicas suele considerarse actividad sanitaria exenta de IVA, de modo que normalmente no repercutes IVA en tus facturas ni deduces el IVA soportado. Si además vendes productos (calzado, plantillas de venta directa, cosmética) esa parte puede tributar de forma distinta: consúltalo.
Gastos habituales de una clínica podológica
- Cuota de autónomos (RETA) y, en su caso, mutualidad alternativa con sus límites.
- Alquiler y suministros del local si se dedica en exclusiva a la actividad.
- Material fungible: fresas, cuchillas, apósitos, desinfectantes.
- Esterilización: consumibles y mantenimiento del autoclave.
- Aparatología: torno, láser, camilla. Por su valor suelen amortizarse en vez de deducirse de golpe.
- Laboratorio de ortesis y plantillas: los trabajos encargados para tus pacientes.
- Cuota del colegio, seguro de responsabilidad civil y formación.
- Software de gestión, web y publicidad.
Qué conviene guardar
Factura completa a tu nombre y NIF, con fecha y concepto. Para equipos, además, la fecha de compra y el método de amortización. Más detalle en nuestra guía sobre cómo deducir equipos de la clínica.
Llévalo ordenado en un solo archivo
El Kit Fiscal para Podólogos Autónomos recoge ingresos, 16 categorías de gasto propias de tu clínica y la estimación del modelo 130. También puedes probar la calculadora gratuita del modelo 130.
Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento fiscal ni legal. Confirma tu caso con tu gestor.